Dios sabe que yo pequé,
cambié la gloria del cielo,
por esos ojos, mujer;
tú me negaste tus besos,
y acabé perdiendo el cielo.
Dios sabe que yo pequé,
cambié la gloria del cielo,
por esos ojos, mujer;
tú me negaste tus besos,
y acabé perdiendo el cielo.
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