Prescindiré del verso, pues no ha lugar en esta ocasión, solo conseguiría que mis palabras se enrevesaran y fuesen incomprensibles. El caso es que he estado algo más de dos meses ausente en estos lares y quiero explicar el motivo. Soy perfectamente consciente de que no tengo que dar ningún tipo de explicaciones a nadie, pero quiero hacerlo, porque, en el fondo, es importante para mí. Precisamente hace algo más de dos meses, estaba escribiendo y tuve como un pequeño flash, una especie de repentino borrado de memoria, fue algo así como:
- ¿Eh?
- ¿Qué estoy escribiendo?
- ¿Qué palabra es esa?
- ¿Cómo se escribe esa palabra?
- ¿Qué letra viene ahora?
- ¿Qué tecla es esa? ¿Dónde está?
- ¿Por qué estoy escribiendo esta palabra?
- …
- No sé qué estoy escribiendo.
Dejé de teclear, y de escribir, y no he vuelto a hacerlo hasta hace unos días. No me apetecía, además me daba miedo que volviera a suceder… Ya había notado problemas de memoria con anterioridad, y a la hora de escribir, en ocasiones, problemas para encontrar palabras o expresiones habituales, y tener que darle varias vueltas a la cabeza para encontrarlas. Pero nunca me había pasado de esta forma, tan salvaje y repentina… No sé, algunas veces pienso que es cosa de la enfermedad, hace ya muchos años tuve una perdida completa de contacto con la realidad, que se vio acompañada de un masivo borrado de memoria, hecho que me condujo a una batalla, conmigo mismo, demasiado cruenta e imposible de explicar con palabras. Tardé varios años en recuperarme de aquello, fueron tiempos muy difíciles sobre los que no entraré en detalles.
Otras veces creo que es cosa de la medicación, que me mantiene estable, pero a la vez hace estragos en mi cerebro, dejándome, lo que vulgarmente se diría, cada día más agilipollado. Además, se da la coincidencia de que a finales del año pasado me cambiaron la forma de administración, por lo tanto, es bastante probable que mi cerebro estuviera adaptándose todavía… También es verdad que, algunas pocas veces, viene a mi cabeza la idea de que puede ser otra cosa, pero inmediatamente la elimino y bloqueo.
Y poco más tengo que decir, no siempre se puede estar al pie del cañón, creo que he hecho bien en desconectar, hacer caso omiso a los versos que rondaban mi cabeza y distraer la mente con otras actividades.
Nos leemos, un abrazo.

Replica a Jorge Cancelar la respuesta