Poesía LIBRE Música

La paz que consigo

Yo, que nací muerto y resucité,
pero, en el fondo, nunca desperté,
camino,
desnudo, a través de los espinos,
y mi piel se llena de desgarros
sin saber si retrocedo o avanzo,
aunque nunca me ha preocupado,
lo cierto es que me escupieron y apedrearon,
por proteger al débil y salir en su defensa,
debido a ello la sangré manó de mi boca,
tras victoria, o derrota, cosa que no importa,
abandoné, para siempre, la guerra,
me consagré al tesoro de la mano vacía,
me enriquezco, día a día,
con la paz que consigo
al soñar contigo.

Publicado por


Deja un comentario