Cuando todo se acaba
y no queda nada,
salvo mirar tras la ventana
como el mundo vaga,
sin esperanzas,
sin ganas,
es en ese instante
cuando me alegro de amarte,
y solamente quiero abrazarte,
fundirme en tu ego
hasta el fin de los tiempos.

Cuando todo se acaba
y no queda nada,
salvo mirar tras la ventana
como el mundo vaga,
sin esperanzas,
sin ganas,
es en ese instante
cuando me alegro de amarte,
y solamente quiero abrazarte,
fundirme en tu ego
hasta el fin de los tiempos.
Publicado por
Deja un comentario