Desperté, o no dormía,
al respirar los versos se escapaban del alma,
desgarrada,
tantas heridas…
Y ahora, cual abejorro, emprendo el vuelo,
contra todo viento,
en busca de una flor donde aposentarme
y en su dulzura acurrucarme.

Desperté, o no dormía,
al respirar los versos se escapaban del alma,
desgarrada,
tantas heridas…
Y ahora, cual abejorro, emprendo el vuelo,
contra todo viento,
en busca de una flor donde aposentarme
y en su dulzura acurrucarme.
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