No te sofoques,
todo cuanto toco
al final se rompe,
importa poco,
pero estoy maldito,
por haber nacido
con esta locura
que no tiene cura
y arrastraré a la tumba.
¿El amor?
Solo fue dolor,
un error
tras otro error,
por eso, guardo silencio,
aunque en mi corazón haya un incendio,
y espero a que las cenizas
me devuelvan la vida.
Entre tanto,
simplemente canto,
como un pájaro en jaula de oro,
solo,
sí, solo.

Deja un comentario