Ya es hora,
de que el cuervo deje la soga,
a volar pájaro negro
que en este lugar ya no te quiero…
Por más que me hago viejo
no aprendo.
Si el ahora es oscuro,
más el futuro…
«No importa»
dijo aquella vieja loca.
Dejémoslo estar,
da igual,
las palabras se las lleva el viento,
y eso es lo de menos.
¿Recuerdas la espiral?
¿El infinito?
Portales luminosos se abren paso en nuestra mente,
no lo olvides,
estoy loco…
Encerrado,
camisa de fuerza,
atrapado,
inyección…
Huir es peor,
pero eso es lo de menos…
Me queda el recuerdo de sus senos,
su cara de nata
sucia de droga,
quizá no estaba loca,
pero sí enferma…
Una pena…

Deja un comentario